Pessoa hace los retratos más ceñidos al original, y por eso se vuelve un mal caricaturista

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Así soy, frívolo y sensible, capaz de impulsos violentos y absorbentes, malos y buenos, nobles y viles, pero nunca de un sentimiento que subsista, nunca de una emoción que perdure, y se consubstancie con el alma. Todo en mí es esta tendencia a ser de inmediato otra cosa; una impaciencia del alma ante sí misma, como ante un niño cargoso; un desasosiego siempre creciente y siempre igual. Todo me interesa y nada me atrapa. Presto atención a todo, soñando siempre; fijo los mínimos gestos faciales de aquel con quien hablo; recopilo las entonaciones exactas de cada cosa que expresamente dice; pero al oírlo, no lo escucho, estoy pensando en otra cosa, y lo que menos aprehendí de la charla fue la noción de lo que en ella se dijo, tanto por mi parte como por parte de aquel con quien hablé. De modo que muchas veces le repito a alguien lo que ya le repetí, le pregunto de nuevo lo que ya me respondió; pero puedo describir, en cuatro palabras fotográficas, la tensión muscular con que dijo lo que no me acuerdo, o la inclinación de sus ojos al oír con la que recibió el relato de lo que yo no recordaba haberle dicho ya. Soy dos, y entre ambos la distancia -¡hermanos siameses que no están pegados!

(Fernando Pessoa, El libro del desasosiego)

Verdad

‎"Tom Waits has 6 fingers on his left hand, has a 5 octave voice and was once possessed by the spirits of a cotton picking Delta blues man, a 15th century pirate, a one armed piano player and a dentist. Simultaneously."

Muchas nueces

No podré escribir este diario hasta que no sepa el desenlace de mi maldita circunstancia de ahora.
Leer un solo libro. Trabajar un solo poema, un solo cuento. Ello es sinónimo de libertad. Desnudarse. Despojarse de la cantidad, de lo inútil. Un solo amigo. Intensidad y no extensión. He aquí lo difícil. Lo imposible. Mi desorden es atroz.

(Alejandra Pizarnik, Diarios) p330

Básicamente, de eso se trata

 The critic Dale Peck has described the postmodern implosion of the novel perfectly: "This is a tradition that has systematically divested itself of any ability to comment on anything other than its own inability to comment on anything. 

http://www.independent.co.uk/opinion/commentators/johann-hari/why-i-wont-be-mourning-derrida-6160181.html

(Johann Hari, Why I won't be mourning Derrida)

Muriel Barbery y el cinismo iluminador

Siempre me fascina la abnegación con la que nosotros los humanos somos capaces de dedicar una gran energía a la búsqueda de la nada y a la combinación de ideas inútiles y absurdas. Charlé sobre patrística griega con un joven que estaba redactando una tesis doctoral y me pregunté cómo tanta juventud podía malograrse de esa manera al servicio de la nada. Cuando se piensa bien en que lo que preocupa ante todo al primate es el sexo, el territorio y la jerarquía, la reflexión sobre el sentido de la oración en Agustín de Hipona se antoja relativamente fútil. Desde luego, se argüirá sin duda que el hombre aspira a un sentido que va más allá de las pulsiones. Pero yo replico que dicha objeción es a la vez muy cierta (¿qué decir, si no, de la literatura?) y muy falsa: el sentido es en sí otra pulsión, es incluso la pulsión llevada hasta su grado más alto de realización, pues utiliza el medio más eficaz, la comprensión, para lograr su objetivo. Pues esta búsqueda de sentido y de belleza no es el signo de la elevada naturaleza del hombre que, escapando a su animalidad, supuestamente encontrará en las luces del espíritu la justificación de su ser; no, es un arma afilada al servicio de un fin material y trivial.

(Muriel Barbery, La elegancia del erizo) p.277

Cazador y presa no pueden ser amigos

Me ha buscado tanto, que ahora que me ha encontrado ya no tiene ganas de encontrarme, perdone el trabalenguas pero así es ni más ni menos. Y tampoco yo tengo ganas de ser encontrado. Ambos pensamos exactamente lo mismo, nos limitamos a mirarnos.

(Antonio Tabucchi, Nocturno hindú) p.108

Aceptar

La piedra que fui se ablandó, dejó libre el hueco. Aquel barro que él fue se lavó. Ya cumplimos. Queda el camino limpio.
¿Qué diré ahora? Diré: Bueno. Como la semilla en su ceguera, sin conocer el árbol de mañana.

(Sara Gallardo, Eisejuaz)

Mirada eunuca

A muchos el universo les parece honrado; las gentes honestas tienen los ojos castrados. Por eso temen la obscenidad.

(Georges Bataille, Historia del ojo)

Sé lo que es un fascista cuando lo veo

El juez Potter Stewart, otrora miembro de la Corte Suprema de los Estados Unidos, se cubrió de ridículo a los ojos de casi todos los comentadores al declararse satisfecho, un día de 1964, de la definición más simple posible de la pornografía; su fórmula se volvió famosa: "Sé lo que es cuando lo veo". Los auditores se rieron a carcajadas y unánimemente se le reprochó a esta ocurrencia no ofrecer nada mejor que una apreciación totalmente subjetiva, por lo tanto sin generalización posible y sin ningún valor jurídico, además de caer en lo que a veces se llama el sofisma del elefante (creer que existen en el mundo ciertas cosas muy difíciles de describir pero que al mismo tiempo son perfectamente reconocibles como el elefante). Sin embargo, el juez Potter Stewart enunciaba tal vez con mucha simpleza una definición particularmente adecuada y precisa de la pornografía. De hecho la única definición formal utilizable. Pero tendría que haber seguido con su idea y explicarla más.
En principio, el sofisma del elefante no es tan absurdo. La pornografía, como la belleza, la cualidad o el humor, pertenece a esta clase de cosas curiosas que creemos reconocer todo el tiempo sin poder nunca definirlas.

(Bernnard Arcan, Antropología de la pornografía) p26

Como debe ser

No soy grande, así que guardo mi secreto y se acabó. Así explicó Diego cómo el amor queda guardado en el centro de su vida de chico. Igual que Diego lo guardo yo. No hablo de él ni lo invoco ni lo defino ni lo pido ni lo prometo ni lo recomiendo.

(Sara Gallardo, Los galgos, los galgos) p.268

Y pensar que Phil Elvrum se lamentaba en The Glow pt.2 (sequel)
"it was a mistake to rely on having my treasures seen"
Sara lo cuidó mejor.

Mi perro es inmortal


1939 
Carta 5. [Sin fecha]
Usted es verdaderamente una salvaje. Incluso su dulzura es una dulzura de animal salvaje. Los animales que sacan las garras son siempre mucho más dulces que los otros. Saben contenerse mejor, son más cariñosos, su pelaje es más sedoso, sus pupilas se cierran más fácilmente, pero aun así queda esa agitación imperceptible de la raza, esa posibilidad de sacar repentinamente las garras como usted suele hacer, y el brillo de la mirada en ese momento, de los ojos que no claudican [...]
R.
(Roger Caillois, carta a Victoria Ocampo)

Los insondables

Ella es más misteriosa que todas las evidencias exteriores que usted jamás ha conocido hasta ahora.
Tampoco nunca sabría usted nada, ni usted ni nadie, nunca, cómo ve ella, qué piensa ella de usted y del mundo, y de su cuerpo y de su espíritu, y de ese mal que ella dice que le invade. No sabría decírselo, de ella nada podría usted saber.
Nunca sabría usted, nada ni usted ni nadie, de lo que ella piensa de usted, de esta historia. Por muchos que fueran los siglos que cubrieran el olvido de sus existencias, nadie lo sabría. En cuanto ella, no sabe saberlo.
Porque no sabe nada de ela diría que ella no sabe nada de usted. Se empeñaría en ello.


(Marguerite Duras, El mal de la muerte)

Imaginemos a Clastres cagándose de risa de Dalton y sus dolores de cabeza

Su frenesí ideológico, su voluntad de saqueo de la etnología llega hasta el límite, o sea, hasta la supresión pura y simple de la sociedad primitiva como sociedad específica, como ser social independiente. Dentro de la lógica del discurso marxista la sociedad primitiva, simplemente, no puede existir, no tiene derecho a una existencia autónoma, su ser se determina por aquello que vendrá después de ella, por aquello que es obligadamente su futuro. Los marxistas proclaman, doctamente, que las sociedades primitivas son sociedades precapitalistas. He aquí el modo de organización de la sociedad humana durante milenios, salvo para los marxistas (?). Para ellos, la sociedad primitiva no existe sino rebatida sobre esta figura de la sociedad aparecida a finales del siglo XVII, el capitalismo. Hasta entonces nada cuenta: todo es precapitalista. No se complican mucho la existencia, debe ser relajante ser marxista. Todo se explica a partir del capitalismo porque ellos poseen la doctrina correcta, la llave que abre la sociedad capitalista y, en consecuencia, todas las formaciones sociales históricas. El resultado es que, para el marxismo en general, lo que (mide) la sociedad es la economía y para los etno-marxistas, que van aún más lejos, lo que mide la sociedad primitiva es la sociedad capitalista. Así de simple. Pero aquellos a quienes no arredra un poco de cansancio plantean la pregunta a la manera de Montaigne, La Boétie o Rousseau y consideran lo que ha venido después en relación a lo que había antes: ¿qué ocurre con las sociedades post-primitivas? ¿Por qué aparecen la desigualdad, la división social, el poder independiente, el Estado?

(Pierre Clastres, Investigaciones en antropología política, p.178)

Sarita y la soberanía del mal

[venía Julián montando su caballo...]

Disipó mi furia un incidente. A cargo del oscuro por supuesto, quien a menudo me deparaba las satisfacciones que los malos otorgan a los cobardes haciendo al prójimo crueldades que ellos no osan. Pasábamos la primera casa. Una avanzada perruna se precipitó a bramarnos, acosó a los galgos, nos rodeó. El oscuro perdió la paciencia y con patada fulmínea lanzó al más insolente aullando como alma en pena hasta el horizonte. ¡Qué placer!

(Sara Gallardo, Los galgos, los galgos) p92

Pues claro que es racional, es un invento típico de la razón, uno de los "monstruos" que genera su sueño

La diferencia aducida con frecuencia según la cual el racionalismo es negación del "milagro", y su opuesto afirmación de éste, es manifiestamente falsa o por lo menos muy superficial. Pues la teoría corriente del milagro como ruptura ocasiona de la cadena causal natural por un ser que la habría establecido a ella misma y debería ser por consiguiente señor de ella, es tan "racional" como la que más.

(Rudolf Otto, "Lo sagrado") p14

Sara

Por su familia tuvo y no tuvo suerte. Venía de perros cazadores. Oyó hablar de hazañas. Aquel ardor, aquellas almas. Todos desmesurados.
Primer engaño fue ese, la familia. Segundo su belleza. Nadie dejó de considerarla espléndida.
(...)
La demanda que batía en sus sangres le resultaba entonces de mal gusto. Ajena. Lloraba a solas. Se creía una reina destronada.
Tal vez sólo era débil. Como tantos.

(Sara Gallardo, El país del humo) p107

Encuentre las cinco diferencias entre los buscadores y los fracasados

No es cuento
Fui siguiendo los rastros de un hombre que sufría,
me habían dicho, hambre de buscar y el pobrecito
soñaba con un tesoro fabuloso.
A eso iba yo también y perseguía al hombre
gual un zorro a ver qué caza el puma, iba
espoleando a mi caballo tras ese rastro.

Les cuento nietos míos que sí,
finalmente lo alcancé al buscador;
pero estaba muerto y con las manos vacías.

Sobre su pecho lloré. Lo bajé de las alturas
y aquí estamos los dos para que ustedes nos vean
como si fuéramos uno.

(Jorge Leonidas Escudero, Caballazo a la sombra)

Menos mal que no tuvo la idea de Nacho Vegas de "por favor, defíname la eternidad"

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La mayoría de la gente enferma por no saber decir lo que ve y lo que piensa. Dicen que no hay nada más difícil que definir en palabras una espiral: es necesario, aseguran, hacer en el aire, con una mano ajena a la literatura, el gesto ascendentemente enroscado y en orden, con que aquella figura abstracta de los resortes o de ciertas escaleras se manifiesta ante los ojos. Pero, desde que no olvidemos que decir es renovar, definiremos sin dificultad una espiral: es un círculo que sube sin que nunca llegue a cerrarse. Sé perfectamente que la mayoría de la gente no se animaría a definirlo así, porque supone qeu definir es decir lo que los demás quieren que se diga, y no lo que es preciso decir para que algo resulte definido. Mejor dicho: una espiral es un círculo virtual que se desdobla subiendo sin que nunca se realice. Pero no, aún así la definición es abstracta. buscaré lo concreto, y todo resultará claro: una espiral es una cobra sin cobra enroscada verticalmente en nada.
Toda la literatura consiste en un esfuerzo por volver la vida real. Como todos saben, aún cuando actúen sin saber, la vida es absolutamente irreal, en su realidad directa; los campos, las ciudades, las ideas, son cosas absolutamente ficticias, hijas de nuestra compleja sensación de nosotros mismos. Son intransmisibles todas las impresiones, salvo si las convertimos en literarias. Los niños son muy literarios porque dicen las cosas del modo que las sienten y no como debe sentir quien siente según la opinión de otro. Una vez oí a un niño que dijo, queriendo decir que estaba al borde del llanto, no estúpidamente como lo haría un adulto, "Tengo ganas de llorar", sino que dijo: "¡Tengo ganas de lágrimas!". Y esta frase, absolutamente literaria, a tal punto que resultaría afectada en un poeta consumado, suponiendo que fuera capaz de decirla, se refiere resueltamente a la presencia adiente de las lágrimas, irrumpiendo en los párpados que saben de la pena a punto de derramarse. "¡Tengo ganas de lágrimas!" Sí, aquel niñito supo definir su espiral
¡Decir! ¡Saber decir! ¡Saber existir por al voz escrita y la imagen intelectual! No hay nada que valga más en la vida: lo demás son hombres y mujeres, supuestos amores y vanidades ficticias, subterfugios de la digestión y del olvido, gente revolviéndose, como bichos cuando se alza una piedra, bajo el gran empedrado abstracto del cielo azul sin sentido.

(Fernando Pessoa, Libro del desasosiego)

La imagen reflejada no es el ser sino su misterio

Mirarse en el espejo y decirse deslumbrada: qué misteriosa soy.

Soy tan delicada y fuerte.

Y la curvatura de los labios conservó la inocencia.

No hay hombre ni mujer que no se haya mirado en el espejo

y no se haya sorprendido consigo mismo.

Por una fracción de segundo nos vemos como un objeto a observar.

A esto lo llamarían tal vez narcisismo, pero yo lo llamaría: alegría de ser.

Alegría de encontrar en la figura exterior los ecos de la figura interna:

ah, entonces es cierto que no me imaginé, yo existo.


(Clarice Lispector)

Las lecturas posibles

Apenas una ráfaga
Cuando en la aislada oscuridad de la choza de mi selva recorro los textos que guardo en la memoria, se alumbran los recuerdos que mil veces despertaron mis anhelos sexuales.
San Agustín, en el invierno de su existencia, se culpaba por haber cedido a la atracción que emanaba del bello cuerpo de un compañero de juventud. Sin embargo, no sentía culpa por haber abandonado a su mujer en la mitad de la vida, cambiándola por varones con los que convivió hasta el final.
Antonio el Eremita se abismó en el desierto buscando purificarse. Y como sin tentación no hay virtud, a falta de aparatos televisivos u otros estímulos impensables por aquellos tiempos, las seducciones se filtraban entre los remolinos de arena ofreciéndole espejismos de coitos aberrantes, vaginas vomitando lagartos, anos atravesados por renacuajos, senos brotando lentamente de cuerpos aduraznados, muslos dorados, guiños de lentejuelas entre los que el santo varón besaba vaporosas bocas como quien saborea cerezas maduras.
El romano Tiberio entregaba su sexo a las mucosas tibias y desdentadas de los lactantes. En la cueva azul caprina los senos chorreantes de las nodrizas seducían desde lejos a infantes hambrientos colocados entre las piernas del señor. Los bebitos, al no poder alcanzar el jugo de las robustas matronas, se prendían golosos al glande real. Las viscosidades surgían desde las profundidades del vientre néctar. El emperador gozaba tiernamente lameteado por sus pececitos.
El tebano Edipo coincidió con la voluptuosidad de su madre. La tragedia reciclada por el psicoanálisis habla de crímenes, acertijos y suicidios, nada dice, en cambio, sobre la indudable connivencia entre madre e hijo. Y, a pesar de que el mito sembró pistas acerca de los sobreentendidos de la pareja, no sabemos por qué ni a Freud le interesó investigarlos.
Las bíblicas hijas de Lot emborracharon a su cándido padre y lo manosearon, refregaron y chuparon hasta provocarle dos erecciones sucesivas, mediante las cuales lograron sendas fecundaciones incestuosas. De más está decir que el papá no se dio cuenta de nada.
Otra joven bíblica, en este caso esclava, cuyos ojos no envidiaban la transparencia de la miel del Líbano, fue violada y embarazada por su propietario en una cama preparada por la mujer de éste, la honorable Sara.
En el Nuevo Testamento, una esposa adolescente dio a luz sin haber cohabitado con su esposo y, en lugar de sufrir repudios -como lo exigirían los códigos morales-, logró muy alta estima no sólo de su consciente marido sino también de legiones de admiradores.
Mis oraciones concluyen cuando comienzan las fantasías surgidas de tantos textos sagrados y profanos que, como goteras empedernidas, repiquetean en mi cabeza. Rezar antes del solitario regodeo me otorga una especie de licencia para gozar. Me arrojo en mi camastro y escucho los cuchicheos del pasado mientras mis manos tanteándome en presente me brindan una especie de felicidad, apenas una ráfaga. Eso me basta para entrar sosegado en el sueño. Pasarán unas horas, al alba bajaré al río en busca de agua fresca. Luego subiré el escabroso sendero donde trinan las aves como si acompañaran mis himnos sagrados. ¿Aparecerán las mariposas amarillas?

(Esther Díaz, El himen como obstáculo epistemológico, 2005)

-¿Está trabajando en un nuevo libro?

- Siempre estoy con un libro, pero no puedo usar el verbo trabajar. Escribir es lo contrario del trabajo. Y no entiendo al escritor que habla del miedo a la página en blanco. ¿Qué quiere? ¿Encontrarla ya escrita? Si me despertara una mañana y encontrara la página ya escrita, me asustaría: ¿es que me la ha escrito un fantasma? La página tiene que estar en blanco, y la ensucio yo.

(Erri de Luca, link a la entrevista)

Bataille y el método de des-cosificación del tigre


Si entra en el ciclo de las acciones útiles, como medio y no como fin, el animal es reducido a cosa. Pero esta reducción es la negación de lo que es a pesar de todo: el animal sólo es una cosa en la medida en que el hombre tiene el poder de negarlo. Si ya no tuviéramos este poder, si hubiéramos perdido la capacidad de actuar como si el animal fuera una cosa (si nos derribara un tigre), el animal ya no sería en sí una cosa: no sería un mero objeto, sino un sujeto que tendría para sí mismo una verdad íntima.
(...)
No hay nada de arbitrario en las restricciones sexuales; todo hombre dispone de una cantidad limitada de energía, y si dedica una parte de ella al trabajo, le falta para la consumación erótica, que se ve disminuida en la misma proporción. Así, la humanidad, en el tiempo humano, anti-animal, del trabajo, es la que nos reduce a cosas y la animalidad es entonces lo que preserva en nosotros el valor para sí mismo de la existenca del sujeto.
Esto merece expresarse en fórmulas precisas.
La «animalidad», o exuberancia sexual, es en nosotros aquello por lo que no podemos ser reducidos a cosas.
La «humanidad», al contrario, en lo que tiene de específico, en el tiempo del trabajo, tiende a transformarnos en cosas, a expensas de la exuberancia sexual.

(Georges Bataille, El erotismo)

La pedagogía que necesitaba...

Cuánto celebro haber leído el primer ensayo de El maestro ignorante, de Jacques Rancière... como para contradecir su método, expongo lo que a mí me resultó significativo: la enseñanza no se reduce a transmisión de, sino a un encerrar (lejos del sentido foucaultiano) de manera tal que quede clara la necesidad de salir, y la adquisición de la conciencia de que para lograrlo la capacidad está dada. Dice:
"(...) se puede enseñar lo que se ignora si se emancipa al alumno, es decir, si se le obliga a usar su propia inteligencia. Maestro es el que encierra a una inteligencia en el círculo arbitrario de donde sólo saldrá cuando se haga necesario para ella misma. Para emancipar a un ignorante es necesario y suficiente con estar uno mismo emancipado, es decir, con ser consciente del verdadero poder del espíritu humano."*
Y la nota genial es que Jacotot parece ser que efectivamente lo hizo. Teniendo presente que la transmisión en términos tradicionales como movimiento de un sabio a un ignorante no tiene sentido, sino que de lo que se trata es de aprender a traducir algo que aparece en un primer momento como incomprensible y adaptarlo al resto de los conocimientos con que se contaba, dio clases de pintura y piano, materias en las que era completamente ignorante. Lo relevante era que en el juego voluntad-inteligencia, cada quien aprendería lo que quisiera, lo que necesitara, o nada, pero lo haría por sí mismo en base a sus capacidades inherentes.
En fin, esto pasó de cita a euforia mía.

*(Jacques Rancière, El maestro ignorante, primer cap. Una aventura intelectual)

Bruta genialidad argentina que podría estar en el top de los tops

Yo soy Eisejuaz, Éste También, el comprado por el Señor, el del camino largo. Cuando he viajado en ómnibus a la ciudad de Orán he mirado y he dicho: «Aquí descansamos, aquí paramos». Allí mi padre, ese hombre bueno, allí mi madre, esa mujer animosa con el hijo de encargue, allí tantos kilómetros saliendo del Pilcomayo a pies hicimos por la palabra del misionero. Allí mis dos hermanos. Allí yo, Eisejuaz, Éste También, el más fuerte de todos. Veo y digo: «Aquí se descansamos, aquí paramos». Los lugares no tenían nombre en aquel tiempo.
He visto esos lugares desde el ómnibus una vez, cuando fui a la ciudad de Orán a pedir el primer consejo, en aquel tiempo en que tuve los sueños. Pero llegó un día en que no fui a ninguna parte: ni a Orán, ni a Tartagal, ni a Salta, ni tampoco trabajé más en el aserradero. Hice la casa de paja colorada pasando las vías del tren, y esperé el momento que el Señor me anunció. Esperé al que me iban a mandar.
---
[cargaba al Paqui, y cuenta]
Había mucho barro. Me caí. Aquel hombre se quejó. También me caí otra vez. También se quejó. Quedé lleno de barro entonces, con semejante mugre. Cuando pasaos por el almacén de Gómez los camioneros dijeron: «Ahí va Vega. Encontró su tesoro». Y a Paqui: «Vas en carroza, carroña».
Di una vuelta grande para no cruzar por el aserradero, llegué a mi casa, dejé a ese Paqui en un rincón, calenté la sopa de pescado, hablé al Señor. No supe con qué palabras, solamente le dije: «Aquí estoy, aquí estoy».
Llovió mucho esas noches, llovió esos días, ya no había ropa seca, nada no había.
El Paqui era un estropeado, un paralizado, un enfermo. Yo no sabía su nombre. Le saqué las ropas y las puse al lado del fuego. Me saqué las ropas y las puse al lado del fuego. Pero el agua entraba por la puerta.
Dijo:
-Algún día podés encontrarte como estoy yo.
Dije:
-Ya estuve sucio, ahora estoy desnudo. ¿Qué más querés?
Dijo:
-Todos ustedes son sucios y desnudos. Te podés quedar duro, y hacerte encima las suciedades; tener hambre y morder el bocado en la tierra. Y tener a las mujeres con el pensamiento. Es lo que te digo. Así podés quedar. Así quiero verte.
«Aquí estoy, aquí estoy.» Di la sopa de pescado a aquel hombre y se quedó dormido en el rincón. Dormido, en aquel rincón.
Dije al Señor: «No dejes que me arrepienta».

(Sara Gallardo, Eisejuaz)

Teoría social, teoría del mal y teoría de la intuición en la literatura de ciencia ficción

Las demostraciones del mal son la sal de la vida para Willa Mayhew, y nada me gusta más que alentarla en ese aspecto.
Todo lo que la humanidad ha llegado a ser y todo lo que ha producido no se remonta al arco y la rueda sino mucho más atrás, al reconocimiento de líneas rectas y superficies planas. Cuando se constriñe a un ser humano se lo encauza, como al agua en una tubería, y cuanto menor es el diámetro mayor es la presión. Y no digamos el control que se adquiere sobre ella... Acusarme de ir contra lo natural es no entenderme. Prefiero un seto de boj a una buganvilla, porque esta última no hace más que extenderse mientras que el boj cuanto más se lo poda más espeso se vuelve, y acepta que se lo guíe en cualquier dirección y siempre está sano. Elegir plantas que prosperan bajo la disciplina es el secreto de los negocios y también de los individuos.
Yo no me guío por reglas generales, pero si lo hiciera, negaría de plano un préstamo bancario a cualquiera que, en el primer encuentro, fuera lo que llaman «cálido» o (erróneamente) «humano» o seductor o jovialmente halagador. Que esas personas crezcan como hierba mala en tierra ajena. Yo me rodeo de costumbres, personas, actividades y plantas que puedan ser contenidos y dirigidos. Me precio de que no existe pasión ni circunstancia emocional que pueda nublar mi clara visión de su valor ni mi habilidad para encontrarle un rumbo.
Todo lo cual me lleva otra vez a Willa Mayhew y al placer que siento en su compañía, pues en mí esas cosas son cosas aprendidas, producto de un largo y arduo y resuelto esfuerzo. Willa nació con ellas o las adquirió muy joven. Su instantánea y completa comprensión de esas verdades nunca deja de asombrarme, y confirma mi convicción de que la intuición no es un salto mágico de la premisa a la conclusión sino una forma de cómputo superveloz en el cual los pasos individualmente razonados pasan con demasiada rapidez para poder retenerlos en la memoria... pero esos pasos existen.

(Theodore Sturgeon, Cuerpodivino) p. 124

Ahí está, antes que nosotros mismos

No trato, por consiguiente, de hacerles decir a los "autores" que analizo algo que de alguna manera ya sabía de antemano; como si el misterio existiera para convertirse en ejemplo de un valor a priori.

(Oscar del Barco, La intemperie sin fin) P.8

Alguna vez dijo Gabriel...

_ Señor barquero.
_ Dígame Burgundi.
_ Burgundi. ¿Hacia dónde íbamos?
¿En dónde estamos?

_Estamos en un río de datos,
no es información (aún), es puro; y
fluye hacia donde usted quiere,
pero lo ve: está quieto.

_Busco soluciones Burgundi_,
lo interrumpí, en un adelantamiento
de ideas. Pero no sé ahora
si quiero salvarme o si quiero salvarla.

Tengo mis dudas y preguntas:
necesito un buscador de soluciones.
_ ¿Ella está sobre tierra firme?
señor, discúlpeme, yo también estoy divagando.

_Ella partió antes, en otro bote.
No se fué sola, se llevó amigos.
Yo estoy solo para colmo.
_No señor, tiene a su barco.

Y dijo esto Burgundi y tocó
el puerto con su remo, y pesadamente
nos despegamos de la tierra,
nos arrastrábamos, como quien dice
por esos datos que aún no tomaban un rumbo.

_Burgundi_, le dije, volviendo a mí luego de una letargia.
_este, este es mi río?¿este es mi río...
_Así es señor estos son sus datos,
y sólo le diré que no puedo decir de donde vengo.

_Voy a volverme loco porque quiero salvarla.
Burgundi rememos, tengo la esperanza,
aunque puesta en un río que no fluye.
¡Quiero salvarla pero primero tengo que salvarme!


II (El pensamiento de Burgundi)


_¡No sé!_. _Señor, tranquilícese.
Vamos a alcanzarla, dígale que la aprecia,
aunque ella no le vea, dígale que la ama,
aunque nadie lo entienda;
no le hable de la hermana,
no le hable de la madre,
no le hable del padre,
no le hable del hermano.
Abrácela fuerte. Córtele los remos,
bésela y pásela a este barco.


III

La realidad es que cualquiera puede ver estos ríos de datos
ahora, y manejarlos a su antojo, aunque esto no funcione con todos.
De esta forma se crean diversos libros para elegir
que hacen que el cauce fluya para muchos, y se detenga para otros.
Los libros son creados por los líderes, políticos,
y gente, como cualquiera que conoce de los cursos de la vida,
que solamente trata de beneficiarse.

IV

_De cualquier forma, mi estimado
caballero, dueño de sus remos.
Nos iremos por el río.

V

Los viajeros no se salvan,
se aventuran y no dan marcha atrás,
hasta quedar conformes.

VI

Lo que no se acaba es perder el tiempo.

Gabriel (http://zonape.blogspot.com/2009/09/senor-barquero.html)

Todo y nada, el ida y vuelta de sentir mucho

Boqueteros
todo me afecta nada me afecta todo me afecta nada me afecta todo me afecta nada me afecta todo
camino como tipeo
nada me afecta
todo me duele
todo me afecta
hoy busco afuera
porque lo de adentro no me sirve
todo me afecta
una traffic blanca que estalla frente a tu casa
hace estallar tu corazón
que late 90 veces por minuto
en pedazos de nieve roja
nada me afecta
la cana se lleva a un pibe
que deja olor a miedo
en la calle
el olor a miedo es como el de la panadería
pero a la inversa
nada me afecta
sentir
todo
amor
me afecta
no creo en nada
elijo no creer
que no es lo mismo
nada me afecta
tu cara a través del vidrio empañado
mientras el auto empieza a moverse
no verte nunca más
todo me afecta
tu cara
sus caras
sin cara
mi cara deforme
por la tristeza
que no entiendo
todo me afecta
sentir es duro
busco afuera porque adentro no sirve
soy una cascara seca
con cosas
en bolsas
y ganas de llorar
nada me afecta
no me importa
y me cruzo de brazos
no me importa
porque nada me afecta
nada me importa
hasta que bajo al subte
bien abajo
y cuando llego al final de la estación
lloro desconsoladamente por 90 latidos
frente al mundo impasible que me mira
con la boca abierta
hasta que llega el subte
y pueden subir
y viajar a sus casas
en donde comentaran los túneles
y el tiempo
y las coincidencias

Por qué estar loco y ser cobarde

-¿Es verdad que te has vuelto loco, Ferdinand? -me pregunta ella un jueves.
-¡Lo estoy! -confesé.
-¿Y aquí van a cuidarte?
-El miedo no puede cuidarse, Lola.
-¿Tanto miedo tienes?
-Más todavía, Lola; tanto miedo, fíjate, que si algún día me muero de muerte natural, dentro de muchos años, no quiero que me incineren. Quiero que me dejen pudrir en tierra, en el cementerio, tranquilamente; allí, pronto a resucitar, tal vez... ¿Quién sabe? Mientras que si me redujeran a cenizas, Lola, comprende, todo habría terminado, terminado por completo... Un esqueleto, a pesar de todo, aún se parece un poco al hombre... tiene más posibilidades de revivir que las cenizas... Las cenizas es el final... ¿Qué te parece?... Así, pues, la guerra...
-¡Oh! ¡Eres un cobarde, Ferdinand! ¡Eres repugnante como una rata!...
-Sí, cobarde del todo, Lola; rechazo la guerra y cuanto implica. No la deploro... No me resigno, yo... No lloriqueo sobre ella, yo... La rechazo sin más, con todos los hombres que contiene; no quiero nada con ellos, con ella. Aunque ellos fueran novecientos noventa y cinco millones y yo estuviera solo, ellos son los equivocados, yo quien tiene razón, porque soy el único que sabe lo que quiere: yo no quiero morir.
-¡Pero es imposible rechazar la guerra, Ferdinand! Únicamente los locos y los cobardes rechazan la guerra cuando la patria está en peligro...
-¡Entonces vivan los locos y los cobardes! O mejor: ¡sobrevivan los locos y los cobardes! ¿Te acuerdas, Lola, por ejemplo, de un solo nombre de los soldados que murieron en la guerra de los Cien Años?... ¿Has tratado de conocer a uno solo de esos nombres? ¿A que no? ¿Nunca has indagado? Te resultan tan anónimos, indiferentes y más desconocidos que el último átomo de este pisapapeles que tenemos frente a nosotros, que tu caca matinal... ¡Ya ves que murieron por nada, Lola! ¡Por absolutamente nada, esos cretinos! ¡Te lo aseguro! ¡Pruebas cantan! Sólo cuenta la vida. Dentro de diez mil años te apuesto a que esta guerra, por muy importante que nos parezca en este momento, estará por completo olvidada... Apenas si una docena de eruditos se engrescarán todavía, aquí y allá, en la ocasión y a propósito de las fechas de las principales hecatombes con que fue ilustrada... Es todo cuanto los hombres han logrado, hasta el momento, encontrar de memorable a propósito de unos y otros, a algunos siglos, a algunos años e incluso a algunas horas de distancia... No creo en el porvenir, Lola...
En cuanto descubrió hasta qué punto fanfarroneaba de mi vergonzoso estado, dejó de compadecerme... Me juzgó definitivamente despreciable.
Decidió dejarme en seguida. Era demasiado. Aquella noche, al acompañarla hasta el portillo de nuestro hospital, no me besó.
Decididamente le era imposible admitir que un condenado a muerte no tuviera al mismo tiempo la vocación.

(Louis-Ferdinand Céline, Viaje al fin de la noche) p. 54-56

Jardinería, o por qué Chauncey Gardiner no tiene interrogantes metafísicos

Si viviésemos en jardines, no habría sido posible la religión. Su ausencia nos ha empujado a anhelar el paraíso. El espacio sin flores ni árboles impele a los ojos a mirar al cielo y recuerda a los mortales que su primer antepasado hizo un breve alto en la eternidad y descansó fugazmente a la sombra de los árboles. La historia es la negación del jardín.

(Emil Cioran, Breviario de los vencidos) P.16

Dos asombros

1) Bajo este cielo oscurísimo y los gritos del mar, si la luna ahora naciese, un hombre podría morir de felicidad creyendo que se moría de angustia, de miedo, de soledad.

2) Se callaron los otros, comprendían que faltaba por decir la última palabra, si es que realmente existe para todas las cosas una última palabra, lo que plantea la delicada cuestión de saber cómo quedarán las cosas después de haberse dicho todo sobre ellas.

(José Saramago, La balsa de piedra)

¡Encontré algo suyo! Suicidado por preferir el no-ser al ser, quien vio el tiempo es resultado de un Dios autodestruído por preferir el no-ser

Las lágrimas que derrama el hombre en el sepulcro de su esperanza,
¿son rocío por el esplendor juvenil? ¿Son bendiciones
para que el hombre arraigue? ¿O son las gotas de sabia
que el árbol resecan, cuando su médula está
herida de muerte?
Como nubes que en la noche otoñal tormentosas restallan,
así persiguen mi alma pensamientos de muerte.
Por ti contendré el dolor; pero, dirás, tú también lo sientes.

(Philipp Mainländer)

Apocalipsis Hume-ante

(...) si una causa cualquiera pudiese ser perfectamente simultánea a su efecto, ciertamente todas las causas deberán serlo también, pues aquella que demore su operación por un solo momento dejará de actuar en ese preciso tiempo particular en que podía haber actuado y, por consiguiente, no será propiamente causa. La consecuencia de esto sería nada menos que la destrucción de la serie causal que observamos en el mundo y, de hecho, la absoluta aniquilación del tiempo.

(termina el párrafo y larga con la gran gran gran enjuagada de manos)

Si este argumento parece satisfactorio, bien. Si no, ruego al lector me conceda la misma libertad que me he tomado en el caso anterior, suponiendo que sí lo es, pues verá que la cosa no tiene gran importancia.

(David Hume, Tratado de la naturaleza humana) P. 179-180

Pequeña travesía, filosófica

Nada hay más admirable que la rapidez con que la imaginación sugiere sus ideas y las presenta en el instante mismo en que se habían hecho útiles o necesarias. La fantasía corre de un extremo a otro del universo al reunir las ideas que corresponden a cualquier asunto.

(David Hume, Tratado de la naturaleza humana) P. 114

Qué lindo cuando los inteligentes, fieles al principio de identidad, son inteligentes

(...) con la autoridad nunca se debe ser irónico, si no entienden la ironía, no vale la pena, y si la entienden, peor.

(José Saramago, La balsa de piedra.) P. 140-141

Erotismo salvífico

(...) antes de que siguiera hablando, cosa que terminaría por delatar su identidad, yo le respondía que no abriera la boca o hacía shhh, y él se callaba y seguía follando sin decir una palabra, tal era el poder de convicción o de convencimiento o de disuasión que mis gestos habían adoptado.
Un poder casi sobrenatural, llegué a pensar alguna vez (aunque acto seguido me burlaba de estos pensamientos), que obligaba a callar a seres de común charlatanes, como el boloñés, o que convertía en tumbas a seres silenciosos como el libio, un poder que dejaba de golpe sin preguntas a seres carcomidos por la curiosidad, que instauraba un espacio de silencio y oscuridad artificiales donde yo podía llorar y retorcerme de dolor, porque lo que hacía no me gustaba, pero también donde podía correrme todas las veces que quisiera y donde podía caminar (o palpar la superficie de la realidad con la yema de mis dedos) sin hacerme ninguna ilusión, sin engañarme, no conociendo el significado de todo pero sí conociendo el resultado final de todo, sabiendo por qué las cosas están donde están, con un grado de lucidez que ya no he vuelto a poseer aunque a veces la adivino allí, agazapada en mi interior, reducida, desmembrada, por suerte para mí, pero aún en mi interior.

(Roberto Bolaño, Una novelita lumpen) P. 128-129

No vas a poder ni siquiera callarte

(...) como he de morirme y nadie puede reemplazarme en esa muerte, la muerte, que puede sorprenderme ahora mismo, es la posibilidad de que todo lo que me es posible me sea imposible.

(Vicente Fatone, Introducción al existencialismo)

Entrevista de Vicente Zito Lema al enorme Jacobo Fijman, ¿quién sabe qué es la filosofía?

¿Por qué está internado en este sitio?
Según los médicos debido a que estoy enfermo. Trastornos mentales. Yo creo sin embargo que la mayoría de la gente padece de trastornos mentales, incluso los propios médicos. ¿O acaso la mayoría de los que están en los almacenes y en las tiendas es gente de razón? ¡Ninguna! Y los médicos por ejemplo, el que más o el que menos padece de psicosis. ¿Y es que alguien sabe lo que es el alma, lo que es el intelecto? Pero así como hay muchos delincuentes que han cometido delitos, y trabajan y no los tocan para nada, también una persona por más loca que fuera, si trabaja no la internan. Cuando a mí me internaron, hacía más de una semana que estaba en la calle, sin comer, sin dormir. Me llevaron en ese estado desfalleciente a Villa Devoto, me tuvieron dos días, y luego me trajeron aquí. Eso fue en el año 1942. Me aplicaron el electroshock. Se ve que querían sacarme la enfermedad del cuerpo. Pero yo no me quejo. De qué tendría que quejarme. Los médicos son buenos. Hacen lo que pueden. Recetan, dan consejos. . . Y además, si me fuera de acá, ¿adónde iría? No tengo nada. No tengo a nadie.

Lo que se pregunta Joanna Newsom y lo que se contesta, ¡en una canción titulada Only Skin!

What is it I do to you to keep you warm?
Being a woman, being a woman.

(Joanna Newsom, Only Skin)

Resemantizar

-La cosmética, ignorante, es la ciencia del orden universal, la suprema moral que determina el mundo. No es culpa mía si las esteticistas han recuperado esta admirable palabra.

(Amélie Nothomb, Cosmética del enemigo)

Cuando las locas se juntan y miran hacia atrás en la foto que tienen delante

La foto no es buena, pero salta a la vista la militancia sexual del grupo que la compone. Enmarcados en la distancia, sus bocas son risas extinguidas, ecos de gestos congelados por el flash del último brindis. Frases, dichos, muecas y conchazos cuelgan del labio a punto de caer, a punto de soltar la ironía en el veneno de sus besos. La foto no es buena, está movida, pero la bruma del desenfoque aleja para siempre la estabilidad del recuerdo. La foto es borrosa, quizás porque el tul estropeado del sida entela la doble desaparición de casi todas las bocas.

(Pedro Lemebel, Loco afán)

Caminar llorar caerse al pozo

Lola Paniagua

Contra ti he intentado irme alejarme
la clausura requería velocidad
pero finalmente eras tú la que abría la puerta
Estabas en cualquier cosa que pudiera
caminar llorar caerse al pozo
y desde la claridad me preguntabas por mi salud
Estoy mal Lola casi no sueño

(Roberto Bolaño, Los perros románticos)

Marosaaaaaa, calmate y calmame!

Juan y Danilo la habían olvidado. Creyó oír que se reían de ella, criticando su singularidad. ¿Qué hacer? Pensó: Bebieron de mí. Los dos. Estuve en la cruz con cada uno. Pero me salvé. A ver si llego a la gran ocasión.
Y mejor no quedar más sola encinta. Es raro. Es raro. Me di cuenta. Es demasiado raro eso. Es rarísimo. No puede ni debe ser.
Fue y dio vueltas a la bromelia.
Pero a la noche sonó como un violín. Sin quererlo. Su útero, qué pocillo extremo, quedó enseguida ocupado.
Se desenvolvía otro ser ahí a paso agigantado. Tuvo que usar corpiños para disimular la leche que corría prematura y sin remedio. Le crecía el vientre.

(Marosa di Giorgio, Rosa Mística)

Con gran esfuerzo me acerco al límite.
Pero no sé seguir.

(Marosa di Giorgio, Lumínile)

Kawabata y su hermosa capacidad para sugerir

-¿La chica del tranvía? Bien, podría ser si es sólo para un saludo de bienvenida.
Takichiro había estado bebiendo antes de que llegara la geisha, así que deliberadamente salió afuera. Cuando la geisha vino para acompañarlo, él le preguntó:
-¿Todavía muerdes?
-Tienes buena memoria. No te morderé. Saca la lengua.
-Tengo miedo de hacerlo.
-De veras, no te morderé.
Takichiro sacó la lengua. Sintió una suave calidez dentro de la boca.
Acarició suavemente la espalda de la muchacha.
-Te has vuelto bastante depravada.
-¿Esto es depravación?

(Yasunari Kawabata, Kioto)

Miralo vos cómo gritaba desde la edad media

¡Dolor, las cosas dulces, cómo nos conciernen!
Veo cómo en la miel la amarga hiel se cierne.
Por fuera el mundo es bello, blanco, verde y rojo,
mas cual la muerte negro por dentro y tenebroso.
Quien fuera seducido por él, que se consuele:
de gran culpa redime la penitencia leve.
Caballeros, pensad en ello: es cosa vuestra;
portáis yelmos lucientes, muchas corazas férreas,
los mejores escudos y benditas espadas.
¡Si de victoria digno Dios sólo me juzgara!
Entonces yo, hombre pobre, obtendría rico pago.
No digo feudos, no de señorial oro halago:
quisiera yo llevar, eterna, esa corona,
que el mercenario sólo con su lanza cobra.
Si pudiera hacerme, como ansío, a la mar,
cantaría “salud”, y “dolor” nunca jamás,
¡”dolor”, nunca jamás!

(Walther Von der Vogelweide)

Ah, miralo vos al tipo, ahí está el problema... "¿por qué me has olvidado?"

No llora por averle amor llagado
que no le pena verse así affligido
aunque en el coraçón está herido
mas llora por pensar que está olbidado.

(San Juan de la Cruz, El pastorcico)

Patoteando existencialmente al excelentísimo señor

El mero hecho de ser es tan grave que, comparado con él, Dios es pura bagatela.

(Emil Cioran, Breviario de los vencidos)

Al parecer, la familia Klossowski no era para nada normal

Cuando la felicidad consiste no en el disfrute sino en el deseo de quebrar los frenos que se oponen al deseo, no es en la presencia sino en la espera de los objetos ausentes que disfrutaremos de esos objetos -es decir, que disfrutaremos de esos objetos destruyendo su presencia real (asesinatos orgiásticos)-, o, si nos decepcionan -y parecen negarse a la presencia en su resistencia a lo que les querríamos haer padecer -los maltrataremos para convertirlos a la vez en presentes y destruirlos (lo que se expresa, por ejemplo, en el sadismo moral mediante el sacrilegio dirigido al Dios ausente).

(Pierre Klossowski, El monstruo)

La verdadera confesión del de Hipona acerca de su malversación de fondos culturales y de cómo sistemáticamente pasó por una red el cardumen de ideas

Sigo, ya que estoy... este tipo resulta ser como un pesquero ilegal, pero legal -por ocupar un cargo en la Iglesia, desde donde deja caer verdades en el simple hecho de enunciarlas. Toma todo el capital cultural que tiene a sus espaldas, y lo manipula condenando y consagrando. Lo que otrora era una variada riqueza, ahora es una sola posibilidad, so pena de castigo eterno. De lo poco que se salva, es decir Platón, le mete atrás su causa. Finalmente, la cita:

"Maravíllanse algunos que están en comunión de la gracia de Cristo con nosotros al oír o leer que Platón sintió de Dios estas cosas que ven concuerdan en mucho con la verdad de nuestra religión. Basados en esto, algunos han pensado que, cuando viajó a Egipto, oyó al profeta Jeremías o que leyó en sus viajes las Escrituras profétias. A decir verdad, también yo inserté esta opinión en alguna de mis obras."

(Agustín de Hipona, La ciudad de Dios)
Me encabrona.

En síntesis...

Para conquistar Palestina, Dios recurre a procedimientos decisivos. En términos polemológicos contemporáneos, digamos que inventa la guerra total. De paso, divide las aguas del mar, ahoga a un ejército entero —¡nada de medias tintas!—, detiene el Sol para que los hebreos tengan tiempo de exterminar a sus enemigos amoritas (Jos 10:12-14) —amor al prójimo, cuando te apoderas de nosotros...— hace llover piedras y ranas —un poco de fantasía—, envía un ejército de mosquitos y tábanos —nada de mezquindades—, transforma el agua en sangre —un toque de poesía y color—, manda la peste, las úlceras y las pústulas —los comienzos de la guerra bacteriológica. ..—, a lo que agrega lo que la soldadesca practica desde siempre: el asesinato de todo lo que vive, mujeres, ancianos, niños, animales (Ex 12:12). La devastación, el incendio y el exterminio de pueblos enteros no son, como vemos, una invención reciente.

(Michel Onfray, Tratado de Ateología)

Chupate esa mandarina

Polo: -¿Pero cómo? ¿No me será permitido decir cuanto desee?
Sócrates: -Algo tremendo te sucedería, en verdad, ilustre, si al llevar a Atenas, el lugar en que hay mayor libertad de expresión de toda la Hélade, te vieras, tú solo, privado de ella. Pero considera el lado opuesto. Si tú hablas largamente y no quieres responder a mis preguntas, ¿no me sucedería algo tremendo también a mí, si no me fuera lícito irme y dejar de escucharte?

(Platón, Gorgias, 461e-462a)

Un fucking genio

(...) si en el curso de estas investigaciones [habla de su libro Cartas...]halláseis algún tipo de referencia a una determinada escuela filosófica, atribuidlo antes a mi incapacidad que a esos principios.

(Friedrich Schiller, Cartas para la educación estética del hombre)

Alerta sobre lo que podría pasar si se carece de creatividad

La consecuencia de "quitarle demora al deseo" es que se le quita deseo a la demora.

(Zygmunt Bauman, La globalización. Consecuencias humanas)

Más o menos como las quimeras de cada uno de las que hablaba Baudelaire

Yo he heredado -yo, el Gaël- sólo los deslumbramientos, ¡ay!, del sublime soldado, y de sus esperanzas. Vivo aquí, en Occidente, en esta vieja ciudad fortificada a la que me encadena la melancolía. Indiferente a las preocupaciones políticas de este siglo y de esta patria, a las fechorías pasajeras de quienes la representan, me detengo cuando los atardeceres del solemne otoño inflaman la nublada cima de los bosques circundantes. Entre resplandores de la aurora camino, solo, bajo las bóvedas de las negras avenidas, como el Abuelo caminaba bajo las criptas del brillante obituario. También, por instinto, evito, no sé por qué, los nefastos claros de luna y los malignos contactos humanos. ¡Sí, los evito cuando camino así, con mis sueños!... porque siento, entonces, que levo en mi alma el reflejo de las estériles riquezas de un gran número de reyes olvidados.

(Villiers de L'Isle Adam)

Ay, ay, ay, haciendo doler con tanta gravedad

La risa funesta

Dile al Capitán Ironía que deje de perdonar tantas vidas,
que yo prefiero morir.
Me señala con su nariz,
se la rompo en sueños,
y me dice, tú no te quieres morir.

Codos y rodillas, muevo los pies
y me acuerdo de un paso de baile que yo me sé.
Oigo su risa, levanto la vista
y el agua en el grifo que corre y que corre más.
¿Cómo puedes hablar con tanta gravedad?

Si es lo más tonto del mundo,
yo no te puedo engañar.
Siempre te olvidas por eso te cuidas tan mal...
es normal...

Me señala con su nariz
ese del espejo,
y me dice, hoy tú no vas a salir.
No hay mucho más que decir.

(Enric Montefusco, canción perteneciente al disco Vivalaguerra)

Palabras del padre al hijo, enamorados de la misma mujer

-Me encuentras muy tonto..., pero de los dos, pequeño, eres tú el más cándido. Creer sólo en el mal es no conocer a los hombres. Sí, has dicho la verdad: en esa María Cross, de la cual conozco sus miserias, se esconde una santa... Sí, tal vez: una santa..., pero no puedes comprenderlo.
-¡Déjame que ría!

(François Mauriac, El desierto del amor)

Descripción magistral, con final "claro y distinto"

Las horas, las monótonas horas, indiferentes, iguales, iban llegando unas tras otras, y pasaban por el miserable cuartucho, pasaban por el cadáver de doña Francisca, y dejaban descender sobre aquella melancolía, la melanclía del ocaso y la madeja de sombras que ata al sueño y al olvido. Los chquillos, hartos de jugar, se fueron durmiendo. Las mujeres, rezaban quizá. La vieja, acurrucada siempre, era en la penumbra como otro cadáver que tuviera abiertos los ojos.

(Rafael Barrett, Cuentos Breves)

Frente a la realidad, o sea, darse cuenta de que no tenés tiempo para leer Adán Buenosayres porque tenés que rendir Teoría del Conocimiento

Performance breakdown
and I don't want to hear it
I'm just not available
Things could be different
but they're not

(Kevin Barnes, The past is a grotesque animal)

No quiero escuchar
que se acaba la presentación,
no estoy disponible para eso,
eso podría ser distinto
pero no lo es
(El pasado es un animal grotesco)
(traducción bastante libre y el resto de la canción está llena de meditación)

Tocar el silencio como si fuera un pajarito recién nacido

(...) [la filosofía] no hace más que despojar del todo [a la humanidad] invitándola a pensarse a sí misma como un enigma.
Pero la filosofía no es un léxico, no le interesan las "significaciones de las palabras", no busca un sustituto verbal del mundo que vemos, no lo transforma en cosa dicha, no se instala en el campo de lo dicho o de lo escrito como el lógico en el enunciado, el poeta en la palabra o el músico en la música. Lo que quiere es que se expresen las cosas mismas desde el fondo de su silencio.
Si el filósofo interroga y, por lo tanto, finge ignorar el mundo y la visión del mundo que actúan y se hacen de continuo en él es para hacer precisamente que hablen, porque cree en ellos y espera de ellos toda su futura ciencia.

(Maurice Merleau-Ponty, Lo visible y lo invisible)

Mística

Te fuiste al misterio con tu mortaja de cantos, Nezahualcóyotl.

(Ernesto Cardenal, Los ovnis de oro -creo que de ahí-)

PD: el poema completo que lo incluye está acá. Lo tecleé yo del tomo 1 de su Poesía Completa, de Editora Patria grande. Saludos a Vavo.

Revelación total

(...) diferenciados el uno del otro sólo porque son diferentes.

(Ludwig Wittgenstein, Tractatus Logico Philosophicus)

Antropología home theater

-¿Quién eres?
-¡Soy un hombre que me rodea!

(Alejandro Jodorowsky, El loro de siete lenguas)